La asesora de Begoña Gómez niega gestiones con la Complutense antes de crearse la cátedra
Cristina Álvarez se ha desmarcado de cualquier intervención relacionada con la investigación del juez Peinado
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Cristina Álvarez, la asesora de La Moncloa que asiste a Begoña Gómez, ha negado haberse servido de su cargo en beneficio suyo o de terceros, y ha rechazado haber intervenido en gestiones relacionadas con la cátedra de la Universidad Complutense de Madrid que codirigió la mujer del presidente del Gobierno antes de su creación.
Durante apenas diez minutos y a preguntas de su abogado, Cristina Álvarez se ha desmarcado de cualquier intervención relacionada con la cátedra que codirigió Begoña Gómez en la Universidad Complutense de Madrid antes de que ésta se crease, según fuentes jurídicas.
Álvarez ha comparecido este miércoles en calidad de investigada ante el juez Juan Carlos Peinado, que investiga a la mujer del presidente del Gobierno por presuntos como delitos de tráfico de influencias o corrupción en los negocios.
Según las fuentes consultadas, su interrogatorio ha girado en torno a la citada cátedra, sobre la que Álvarez ha dicho que no realizó nada antes de la firma del convenio de creación, del 30 de octubre de 2020.
No contactó con nadie de la Universidad ni con las empresas patrocinadoras de la cátedra antes de la firma del citado convenio, y ha señalado que no conocía a nadie de los citados organismos.
Álvarez, explican las fuentes, ha asegurado que nunca influyó en ningún funcionario en beneficio propio o de terceros, y que tampoco solicitó nada prevaliéndose de su cargo.
Segunda vez que declara
Pero antes de declarar, ha comunicado al juez que desconoce por qué se la investiga -algo que tiene recurrido ante la Audiencia de Madrid- y ha acudido unos minutos a la secretaría del juzgado para ser informada formalmente al respecto.
No es la primera vez que Álvarez da su versión ante el magistrado: ya lo hizo el 20 de diciembre, cuando declaró como testigo -con obligación de decir verdad- que fue contratada en 2018 para gestionar la agenda pública y privada de Begoña Gómez y llevar un control de sus actividades a efectos de seguridad. Su puesto, dijo, era eventual, y adscrito al gabinete de Presidencia del Gobierno.
Explicó que si su nombre aparecía en correos de la Universidad Complutense de 2022, relacionados con documentación de una plataforma de la cátedra que codirigía Begoña Gómez era porque a veces la incluían en copia para confeccionar su agenda, pero ella los eliminaba.
Y si envió en 2024 desde su cuenta personal un correo a la directora de Comunicación de la empresa Reale para pedir que siguieran copatrocinando la cátedra, fue porque la mujer del presidente le pidió un favor y ella se lo hizo como amiga.
La asesora ha sido la primera en comparecer ante el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, donde este miércoles están citados seis testigos, incluido Alfredo González, vicesecretario general de la Presidencia del Gobierno en julio de 2018 y que fue quien propuso nombrarla.
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