Desescalada coronavirus: ¿Qué se puede y no se puede hacer en las playas de Huelva?

Paseos y práctica deportiva dentro los límites fijados y en los horarios fijados marcan la actual fase 1. A partir del lunes se amplían las posibilidades

Una mujer pasea y disfruta de los rayos de sol por la playa de Punta Umbría.
Una mujer pasea y disfruta de los rayos de sol por la playa de Punta Umbría. / Alberto Domínguez
Jordi Landero

20 de mayo 2020 - 06:05

Huelva/El uso de las playas está siendo de las cuestiones que, desde el inicio de la desescalada por la actual crisis sanitaria, más dudas y controversia está ocasionando entre los ciudadanos y Huelva no escapa a esas incertidumbres sobre paseos, tomar el sol o sentarse en la arena. No en vano el litoral onubense cuenta 120 kilómetros de costa, junto a la que se sitúan algunos de los municipios más poblados de la provincia; a lo que se une que de las playas depende en buena medida la actividad de uno de los principales motores de la economía provincial -el turismo-; que la normativa que integran las distintas fases de la desescalada en esta materia es en algunos casos bastante abierta; o que en anteriores periodos de la crisis sanitaria cada Ayuntamiento costero ha adoptado distintas decisiones.

Finalmente las pretensiones del Gobierno de España, encargado del diseño de las distintas fases de la desescalada, difieren respecto de las intenciones del Gobierno de la Junta de Andalucía. Añadiendo más dudas, si cabe, al asunto entre la población. Basta solo un ejemplo, mientras que la apertura de las playas [y por tanto el baño en ellas], no estaba permitido por el momento hasta la fase 3-, la Junta de Andalucía pidió un adelanto que permita abrir el litoral andaluz coincidiendo con el inicio de la fase 2, que muy probablemente se producirá en nuestra provincia a partir del lunes, 25 de mayo.

Una fecha de la que dudan algunos alcaldes de municipios costeros onubenses, que al menos hasta ayer sostenían que sus playas no estarán preparadas para abrir al público ese día con todas las garantías de seguridad higiénica y de control que se exigen.

Lo que sí parece estar claro para todos es que este verano, y por tanto en el marco de la ‘nueva normalidad’, el disfrute de las zonas de baño va a ser muy distinto a como lo ha sido hasta ahora, ya que estará fundamentalmente marcado por la limitación de espacios, la restricción de actividades, el control de aforos y un notable incremento de medidas de seguridad higiénico-sanitarias.

Pero mientras llegan las decisiones, y especialmente a nivel práctico, muchos onubenses se preguntan a diario qué pueden y qué no pueden hacer en las playas.

¿Qué se puede y qué no se puede hacer actualmente en las playas?

En la fase 1 (en la que nos encontramos en Huelva) las playas están abiertas al paseo y la práctica deportiva, una vez al día, y en los horarios establecidos para cada franja de edad: de 6:00 a 10:00 horas y de 20:00 a 23:00, para personas mayores de 14 años.

En el caso de los paseos hay que mantener la distancia de seguridad de entre 1 y 2 metros, pueden hacerse individualmente o con una sola persona conviviente o cuidadora, y solo en el radio de un kilómetro del domicilio habitual. Además, los paseos de niños y adultos deben ser como máximo de una hora. Por su parte las personas mayores de 70 años pueden dar paseos por la playa de 10:00 a 12:00 y de 19:00 a 20:00; y los menores de 14 años de 12:00 a 19:00 con un máximo de tres niños acompañados por un adulto. Todo lo anterior, ello con la excepcionalidad de la que gozan quienes residen en núcleos de población con menos de 5.000 habitantes, donde no se aplican estas franjas horarias, y que por lo tanto pueden realizar todas estas actividades entre las 6:00 y las 23:00.

En relación a los deportes náuticos, la orden ministerial que regula su práctica, establece que siempre deben realizarse de forma individual, sin contacto con otras personas, una vez al día y dentro del término municipal de residencia, cita ejemplos como el surf, el windsurf o el paddle surf. En relación a la navegación establece normas para las embarcaciones de recreo y deportivas.

Asimismo, como actividad de prestación de servicios se pueden alquilar motos náuticas y embarcaciones o buques de recreo, así como aeronaves de recreo, por parte de personas que residan en la misma provincia donde se encuentre la empresa de alquiler.

Por su parte los deportistas profesionales pueden acudir a las playas a cualquier hora del día para sus entrenamientos individuales y actividades sin contacto.

Finalmente, la orden ministerial del pasado sábado, 9 de mayo, que flexibilizó determinadas restricciones de la fase 1, también permite actualmente la práctica de la pesca deportiva y recreativa en todas sus modalidades, siempre que se respete la distancia de seguridad y las medidas de higiene y prevención fijadas por las autoridades sanitarias.

Así, durante el desarrollo de la misma hay que seguir determinadas medidas generales de prevención e higiene frente al coronavirus como el uso de mascarilla cuando no sea posible mantener la distancia de seguridad; no se pueden compartir utensilios de pesca ni utillaje de comida o bebida; habrá que limpiar y desinfectar el vestuario después de su uso, así como los utensilios de caza y pesca utilizados.

Por último destacar que también se puede acudir a la terraza de cualquier establecimiento hostelero situado a pie de playa, sin restricción ni limitación horaria o de edad, siempre que se resida en la provincia, y en grupos de no más de 10 personas; así como igualmente sin salir de la provincia está permitido acudir a una segunda residencia situada en un núcleo poblacional situado en el litoral o junto a la playa, aunque no para establecerse en ella y sin poder acceder al arenal o zona de baño para realizar alguna de las actividades permitidas en ella.

Sobre lo que no se puede hacer destaca la prohibición de baños en la playa, así como tampoco se puede practicar deportes o juegos típicamente playeros como voleibol, fútbol o jugar a las palas.

El incumplimiento de estas prohibiciones conlleva una sanción por desobediencia al Real Decreto del estado de alarma, cuyas cuantías oscilan entre los 601 y los 30.000 euros. Para advertirlo, en muchas playas ondea la bandera roja, aunque sus aguas no sean peligrosas.

La orden del Ministerio de Sanidad deja ciertas actividades en el aire, como es el caso de la natación en aguas abiertas o el buceo, por lo que su práctica ha quedado, en muchos casos, a merced de la decisión de cada Ayuntamiento.

Por último destacar que en la actual fase no se puede hacer uso del coche o el transporte público para acudir a la playa, ya sea a pasear o practicar deportes acuáticos, así como en caso de ir con niños, los juegos están permitidos pero siempre individuales y no pueden reunirse para hacer castillos o corretear en grupo.

Las playas en la fase 2

Una de las últimas órdenes gubernamentales apunta que en la fase 2 se permitirá el tránsito, permanencia y baño en las playas, lo cual debe hacerse manteniendo una distancia mínima de seguridad de al menos dos metros o, en su defecto, adoptando medidas alternativas de protección, y en grupos de un máximo de 15 personas, excepto los convivientes.

Los bañistas, siempre que se confirme su implantación, deberán hacer un uso responsable de la playa, cumpliendo para ello con las normas sanitarias, y se permite la práctica de actividades deportivas, profesionales o de recreo, siempre que se puedan desarrollar individualmente.

También indica que se llevará a cabo un refuerzo de la limpieza y desinfección de los aseos, garantizando su estado de salubridad e higiene y con una ocupación máxima de una persona, salvo en aquellos supuestos de personas que puedan precisar asistencia. Asimismo se deberá verificar que siempre estén dotados de jabón y/o geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados.

No se podrá hacer uso de las duchas de los vestuarios ni de las fuentes de agua. También se recordará a los usuarios por cartelería o mensajes de megafonía las normas a cumplir, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma de coronavirus.

En las zonas de estancia de los usuarios se establecerá una distribución espacial que garantice la distancia de seguridad de al menos dos metros mediante señales en el suelo limitando los espacios. Todos los objetos personales, como toallas, deben permanecer dentro de ese perímetro de dos metros, evitando contacto con los demás usuarios.

stats