Coronavirus Huelva: ¿Cómo cambió la provincia en las primeras horas de confinamiento?

Un año de confinamiento

Los disfraces, los cumpleaños y el himno ‘Resistiré’ cobraron protagonismo en los aplausos de las 20:00

Una familia aplaude a los sanitarios desde sus balcones.
Una familia aplaude a los sanitarios desde sus balcones. / Alberto Domínguez
Alberto Ruiz

14 de marzo 2021 - 06:00

Huelva/Huelva amanecía el 15 de marzo de 2020, fecha de la entrada en vigor del confinamiento domiciliario decretado para frenar la propagación de la Covid-19, como si de una ciudad postapocalíptica se tratase. Desde aquel día y finales de mayo el bullicio se apagó y las calles se sumieron en el silencio propio de una localidad desierta.

Las vías de la ciudad ya solo recibían a los onubenses que salían para comprar provisiones. Tal era la incertidumbre en aquellos momentos que, cada mañana, se libraba una auténtica batalla en los supermercados para adquirir productos de primera necesidad.

Las farmacias también se convirtieron en un espacio para valorar el pulso de la ciudad. La compra de mascarillas, guantes y geles desinfectantes pasó a ser una prioridad y las colas en estos establecimientos se repetían con cierta asiduidad.

No obstante, el gesto por excelencia del confinamiento lo protagonizaron los aplausos de los vecinos. Las ocho de la tarde llegaban todos los días acompasadas por los numerosos aplausos que resonaban por los distintos puntos de la provincia. Con la mencionada ovación, los onubenses agradecían la labor que realizaban los sanitarios en los centros hospitalarios con las personas afectadas por la Covid-19.

Una calle del centro de Huelva capital durante el confinamiento.
Una calle del centro de Huelva capital durante el confinamiento. / Alberto Domínguez

Los aplausos venían, además, acompañados de música con la que los ciudadanos conseguían distraerse durante un tiempo y, por ende, se olvidaban del confinamiento en sus viviendas. Pequeños y mayores cantaban y bailaban al ritmo de las canciones, entre las que se encontraban Resistiré, del Dúo Dinámico, que se convirtió en todo un himno en esta lucha contra el virus; o el pasodoble Mi Huelva tiene una Ría.

A las ovaciones se unían también las sirenas de la Policía Local, que velaba por el cumplimiento de las medidas preventivas. A su vez, los agentes, incluso, se acercaban a los balcones para felicitar los cumpleaños de los más pequeños.

La iniciativa de los aplausos permitió que los atardeceres en Huelva cobraran especial protagonismo. Cada día estaba repleto de sorpresas. Y no era para menos. Los onubenses dejaban volar su imaginación con música, conciertos improvisados, risas, disfraces y juegos. Tanto es así, que la unión de los vecinos fue a más conforme se sucedían los días.

Tras más de dos meses en los que los aplausos ensombrecían los días tristes, los onubenses guardan en su memoria uno de los gestos más bonitos de la pandemia de coronavirus.

Festejos

Los municipios suspenden los primeros eventos. En la víspera del decreto del confinamiento se contabilizaba una amplia nómina de municipios que habían suspendido sus festejos más próximos. Abrió el rosario de cancelaciones Palos de la Frontera, con su feria medieval y, seguidamente, tomaron el testigo La Palma del Condado, con la suspensión de la muestra de habas con poleo; y Jabugo, que canceló el Mayor Cocido del Mundo. También se anularon otros eventos, como los carnavales o las peregrinaciones de los días 15 y 22 a El Rocío.

Supermercados

La batalla de las compras. Los supermercados dejaron imágenes propias de escenas de películas postapocalípticas en los primeros días de confinamiento. Los clientes se apostaban en los accesos a los establecimientos desde primera hora de la mañana, situación que incluso obligó a reforzar la seguridad en sus puertas. En cuestión de escasas horas desde la apertura, las estanterías lucían prácticamente vacías. En especial las de papel higiénico, producto estrella en aquel momento. El pánico no entendía de llamadas a la calma.

Cofradías

La Semana Santa tendrá que esperar. El pasado domingo 15 de marzo, un día después del anuncio del confinamiento, Huelva suspendió la Semana Santa 2020. De hecho, 24 horas antes, la Diócesis de Sevilla dio el pistoletazo de salida en Andalucía al confirmar la cancelación del evento. Horas después, la decisión se extendió al resto de provincias. A su vez, la Diócesis de Huelva suprimió, en primera instancia, las misas en días laborables y los actos de hermandades, aunque terminaría cancelando todo tipo de celebración religiosa en los días posteriores.

Ocio

El ocio pasa a estar en los hogares. Los bares y restaurantes fueron clausurados como consecuencia del confinamiento domiciliario. De igual modo, los ayuntamientos echaron el cierre de los parques, jardines y circuitos biosaludables como medida preventiva por la propagación de la Covid-19. La clausura de estos últimos espacios se decidió con ánimo de contribuir a la iniciativa #yomequedoencasa. No quedaba otra opción que encontrar un hobbie dentro del propio hogar.

Sanidad

Los hospitales restringen las visitas. Cuatro días antes de que el Gobierno central decretase el confinamiento, los hospitales de la provincia de Huelva pusieron fin al trasiego de los ciudadanos. Fue en este momento cuando el acompañamiento se limitó a una sola persona. Días antes, los centros hospitalarios decidieron limitar las entradas y salidas a los accesos estrictamente necesarios.

Higiene

La lucha se libra desde las calles. La higiene pasó a ser uno de los grandes enemigos de la Covid-19, dado que comprendía la norma básica sobre la que se asentaban todas las recomendaciones sanitarias. En respuesta, los ayuntamientos del territorio onubense reforzaron la limpieza de las calles. Tanto es así, que se sustituyó la maquinaria habitual de higienización por personal con agua y desinfectantes a presión, quienes se centraban en los puntos más vulnerables y en aquellos donde mayor era el tránsito.

Turismo

Primeras cancelaciones en el sector. La incertidumbre se apoderó de los turistas y, por ende, de las empresas hosteleras pocos días antes del comienzo del confinamiento. Las dudas ante una posible pandemia afloraron y las cancelaciones hoteleras en la provincia de Huelva para los meses de marzo, abril y mayo se elevaron un 20%, llegando incluso al 40% en algunos establecimientos hoteleros. Asimismo, el sector destacaba a esta redacción que, a fecha de 12 de marzo de 2020, “nadie se atrevía a reservar para la temporada alta de verano”.

Deporte

El fútbol español para. El pasado 11 de marzo, la Real Federación Española de Fútbol acordó la suspensión de todos los encuentros de fútbol no profesional durante dos semanas. De igual modo, autorizó a las federaciones territoriales a decidir sobre sus respectivas comunicaciones. Esta decisión fue tomada “para garantizar la homogeneidad de todas las competiciones de fútbol, pues se hacía imposible la disputa de partidos y la práctica de entrenamientos en determinadas autonomía”. Poco después, se suspendería todo el deporte en el conjunto de la geografía nacional.

Agricultura

El sector fresero, en jaque. La suspensión de los vuelos y las conexiones marítimas entre España y Marruecos dejó a Huelva sin unas 9.000 temporeras con contrato en origen en el país africano. Esta noticia, que data de los días previos al confinamiento domiciliario, supuso un grave contratiempo para el sector de los frutos rojos del territorio onubense. De hecho, es preciso resaltar que es en marzo cuando la campaña de recolección de frutos alcanza su momento álgido, por lo fue en este momento, cuando los freseros pidieron soluciones para evitar la parálisis de la campaña.

Universidad

La enseñanza telemática llega para quedarse. Las maletas de viaje fueron las protagonistas en la víspera del inicio del confinamiento en el interior de la Universidad de Huelva, pues eran muchos los alumnos que habían decidido regresar a sus hogares. En tiempo récord, la UHU se reinventó e implementó la vía telemática en sus clases y exámenes para que el curso académico no se viese afectado.

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