La mejor técnica de estimulación del corazón en el mundo nace en Huelva

Los doctores del hospital Juan Ramón Jiménez, Pablo Moriña y Rafael Barba, fueron los primeros en el mundo en demostrar que para implantar un marcapasos era posible estimular el haz de his

Uno de cada cinco pacientes del registro mundial de estimulación fisiológica del corazón son de Huelva

La Unidad de Arritmias del Juan Ramón Jiménez duplica su espacio e implanta equipo de última generación

Cardiólogos en la sala de control de la Unidad de Arritmias del Hospital Juan ramón Jiménez.
Cardiólogos en la sala de control de la Unidad de Arritmias del Hospital Juan ramón Jiménez. / M. G.

Huelva/Si se quiere ahondar en el origen de la mejor técnica de estimulación del corazón que existe, Huelva es una parada obligatoria en este camino a través de la historia reciente. Y más concretamente lo es la Unidad de Arritmias del servicio de Cardiología del hospital Juan Ramón Jiménez, referente a nivel mundial en el ámbito de la estimulación cardíaca mediante marcapasos.

Los doctores Pablo Moriña -en activo- y Rafael Barba -jubilado-, simultáneamente con otro investigador (Desmuk), fueron los primeros en el mundo en demostrar que para implantar un marcapasos era posible estimular el haz de his -el origen del sistema de conducción propio del corazón-. Ello se traduce en una estimulación completamente natural desprovista de muchos efectos secundarios asociados a la técnica tradicional. Casi 25 años después de que los cardiólogos del hospital Juan Ramón Jiménez describieran este proceso, queda constatado que lo que se conoce hoy día como estimulación fisiológica viene a ser la mejor técnica existente actualmente.

En declaraciones a este diario, Moriña recuerda que la técnica tradicional para poner un marcapasos era asincrónica o, lo que es lo mismo, hacía que el corazón se contrajese primero por una parte y, a continuación, por el resto. No es una contracción del corazón fisiológica, dado que todo el corazón no se contraía a la vez, una circunstancia que "puede ser perjudicial a la larga para el paciente". Es por ello que ambos doctores, tras un proceso de investigación, describen a comienzos de siglo la posibilidad de estimular el sistema eléctrico del corazón directamente y conseguir la contracción por la vía natural, un hito en el que fueron pioneros a nivel mundial.

"Sabíamos que podíamos contraer todo el corazón a la vez, pero en aquel momento no teníamos la tecnología específica para ello", explica Pablo Moriña, por lo que "aún había que hacerlo de un modo rudimentario". Fue el doctor italiano Francesco Zanon, jefe del servicio de Cardiología del hospital de Rovigo (Italia) quien dio con la tecla, ideando el uso de herramientas que permitieron acortar los tiempos y aumentar la tasa de éxitos de la estimulación de haz de his. Tanto los onubenses como los italianos son autores de múltiples estudios internacionales de gran prestigio.

De izquierda a derecha los doctores Rafael Barba, Pablo Moriña y Francisco Zenon.
De izquierda a derecha los doctores Rafael Barba, Pablo Moriña y Francisco Zenon. / M. G.

La Unidad de Arritmias de Huelva sí fue la primera en el mundo que describió en el año 2005 el uso de esta técnica para las personas que, en lugar de tener un ritmo cardíaco lento, presentan un bloqueo en la rama izquierda del corazón y, por consiguiente, su corazón se contrae de forma asincrónica. Gracias a la estimulación del haz de his se puede conseguir la resincronización cardíaca del paciente en aras de corregir este problema.

El ser una referencia a nivel mundial 'exige' al hospital Juan Ramón Jiménez ser voz de la citada técnica, de ahí que "formamos a profesionales que vienen al centro hospitalario a aprender a la técnica, así como también nos desplazamos a otros hospitales", expone Moriña, toda vez que indica que "el reto es extender esta técnica a todas las unidades de arritmias porque sus beneficios son incuestionables".

Del mismo modo, el hospital Infanta Elena también está acreditado para ello después del programa de colaboración llevado a cabo entre ambos hospitales onubenses.

A nivel de balance de actividad, los profesionales de la unidad realizan anualmente unas 300 ablaciones de arritmias, 250 cardioversiones y 60 estudios diagnósticos; implantan 250 marcapasos, 65 desfibriladores automáticos y 27 holter subcutáneo, y atienden a más de 3.000 pacientes en consultas específicas de Arritmias y Marcapasos.

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