La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva desde dentro: El esfuerzo de los agentes para que ningún delito quede impune

Los agentes de la unidad policial tienen el cometido de proporcionar el relato más completo y coherente al juez para que imparta justicia en relación a un hecho delictivo

Ganan presencia en la provincia onubense los delitos relacionados con el tráfico de estupefacientes, como los secuestros, coacciones o riñas cuyo trasfondo es un vuelco de droga

El marine 'enamorado' que te pide dinero para verte y otras estafas que sufren las víctimas en Huelva

Imagen de achivo de una detención de agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva.
Imagen de achivo de una detención de agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva. / M. G.

A las 2:00 de un viernes, a las 18:00 de un jueves o a las 23:00 de un domingo. Los delitos no entienden ni de días ni de horas y, de manera irremediable, tras cada hecho delictivo se produce una llamada a la Policía Nacional, que siempre encuentra respuesta. No solo del agente en turno, sino también de aquellos que, incluso estando en sus domicilios, se movilizan en tiempo récord si la magnitud del caso así lo precisa. La plena disponibilidad, el compromiso y el entusiasmo son los tres valores fundamentales sobre los que se cimienta el carácter de los profesionales que conforman la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva, un equipo reconocido por esclarecer la práctica totalidad de los hechos delictivos que se les presentan.

La referida unidad policial es la que gestiona los delitos contra las personas, véase los hechos delictivos "contra la libertad, como detenciones ilegales, secuestros o amenazas; contra la integridad física, como todas las variantes de lesiones y homicidios; contra la inviolabilidad domiciliaria; aquellos con incendios con daños personales o materiales de gran entidad; o los casos de personas desaparecidas", enumera a esta Redacción la inspectora de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva, quien asegura que "todos los días nos llegan casos, desde un conflicto vecinal o una riña en una discoteca hasta delitos contra personas derivados del tráfico de estupefacientes".

Dos de los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva.
Dos de los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva. / Alberto Domínguez

Estos últimos, prosigue, se han visto intensificados "últimamente" como consecuencia de la escalada del narcotráfico en la provincia de Huelva, reconoce la agente policial. Por ejemplo, subraya, "aunque nosotros no pertenecemos a Estupefacientes, entramos cuando en un vuelco de drogas se producen secuestros, coacciones o palizas a alguien involucrado". No obstante, en estos casos los agentes policiales se topan con el obstáculo de que "nos toca trabajar con posibles testigos que no proporcionan un relato claro por pertenecer a este mundo", pone de manifiesto la inspectora.

La misión de proporcionar el relato "más completo y coherente"

El trabajo de la Unidad comienza con una llamada y, atendiendo a la gravedad de cada caso, "movilizamos a más o a menos efectivos". Además, explican desde la propia Policía Nacional, "nos solemos movilizar con indicativos de Seguridad Ciudadana y de la Científica, con los primeros a efectos de dar seguridad en función de si estamos en un espacio abierto o cerrado; y con los segundos a efectos de posibles pruebas". En todo caso, el cometido de esta Unidad policial es proporcionar el relato más completo y coherente "para que el juez pueda hacerse su relato de hechos probados" y, sobre la base de ello, imparta justicia. Y para ello se nutren de la información que les proporcionan la policía científica, las fuentes humanas o las fuentes abiertas... "todo lo metemos en nuestro atestado", expresan.

Imagen de archivo de una intervención policial saldada con una detención.
Imagen de archivo de una intervención policial saldada con una detención. / M. G.

Sobre las investigaciones de mayor envergadura, la inspectora distingue entre delitos de homicidio que "pueden ser resueltos de una manera más inmediata porque se puede localizar al autor en una actuación más o menos corta, aunque seguidamente conlleve una investigación", y entre los que "llegas al lugar, el presunto autor ha volado de allí y comenzamos a hacer todas las gestiones necesarias para dar con él", abarcando las mismas "los testimonios, las fuentes abiertas -redes sociales, por ejemplo-, los vehículos o los mandamientos al juez para intervenir lo que podamos intervenir". Con todo ello, "centramos el grueso de la investigación en localizar al autor para ponerlo a disposición judicial", explica la agente policial, al tiempo que reconoce que "en muchas ocasiones la investigación no termina con la detención del autor, puesto que posteriormente podemos hallar ramificaciones que amplíen tu tema o podemos verificar otros indicios que teníamos con más pruebas que se hallen".

Los delitos más difíciles de atajar acostumbran a ser los homicidios "porque siempre hay algo detrás", reconocen desde la Policía Nacional, quienes ponen de manifiesto la importancia de las pruebas "que hay que poner encima de la mesa del juez porque, aunque nosotros podamos tener una certeza personal, aquí lo que importa son las pruebas que arman el relato", entendiendo las mismas como testigos que corroboren los hechos, cámaras que los evidencien o vestigios como una prueba de ADN. En este sentido, la agente policial al frente de la mencionada Unidad no esconde "lo duro que es ver cosas feas o el estar estancados tras muchas horas invertidas sin llegar a puerto", pero destaca la "satisfacción que produce el saber que hemos puesto todo encima de la mesa" para que el juez pueda impartir justicia. "Si el juez ve en nuestro trabajo indicios suficientes para meter a alguien en prisión preventiva es que así ha sido", resume.

A ninguna investigación se le da 'carpetazo'

El punto fuerte de esta Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva es que, caso que llega, caso que termina esclareciendo. Aunque no sea de inmediato. "Si tienes un rastro y personas que tocar, mínimamente vas a poder esclarecerlo", reconoce la inspectora, quien también expone la realidad de que, "mientras que hay casos que se resuelven de forma inmediata, otros pueden llevarnos meses para llegar al punto correcto". Sucede así con una persona que "se larga de la provincia, se va a un sitio alejado de la mano de Dios al que no puedes acceder y allí se recluyen". Lejos de desistir, aquí prima la paciencia porque todos los días los agentes investigadores reciben pequeñas 'píldoras' y tocan determinadas puertas para dar con las personas, siempre desde la máxima cautela y sin levantar sospechas; de ahí que el tiempo de investigación se prolongue al objeto de estrechar el cerco y localizar al presunto autor.

Despacho en el que trabajan los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva.
Despacho en el que trabajan los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva. / Alberto Domínguez

Lo que sí dejan claro desde la Policía Nacional es que a ningún caso se le da carpetazo. "Antes o después se consiguen resolver los hechos y se ponen a disposición judicial a las personas autoras de los mismos", lo que no quita que "muchas investigaciones estén en curso durante varios meses porque tenemos que desplazarnos, movernos, trabajar desde el sigilo para evitar ser vistos...".

El método de trabajo que siguen los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional refleja que aptitudes como "las ganas o la plena disponibilidad" son inherentes a estos profesionales, quienes tienen que tener "el teléfono encendido las 24 horas del día los siete días de la semana", en tanto que "puede haber un fallecido en cualquier momento y puede no pillarte trabajando presencialmente". La rapidez con la que se pone en marcha un operativo es vital porque "prima la intervención en el momento, cuando está todo latente y la gente tiene más ganas de hablar contigo. Cuando todo está más caliente, más información sacas", narra la inspectora, quien sostiene que, "a medida que pasa el tiempo, la gente es más reacia a colaborar".

Exteriores de la Comisaría de Policía Nacional de Huelva.
Exteriores de la Comisaría de Policía Nacional de Huelva. / Alberto Domínguez

Además de ser pacientes y comprometidos, los agentes de esta unidad tienen que tener mucha empatía con las personas que tratan. "Hay que saber tratar a la gente y envolverles en un clima de confianza para que no se echen atrás a la hora de tomar declaración", señala la agente policial, quien insiste en que "lo que tiene validez -y lo que el juez va a tener en cuenta- son esos testimonios, por lo que tienes que crear esa confianza con ellos".

Desde un lado más personal, la inspectora reconoce la satisfacción que les produce a ella y a su equipo desempeñarse en una Unidad que "trata delitos que realmente le pueden pasar a cualquiera, pues no hace falta que tengas que estar metido en un mundillo determinado para que te ocurra que, en una discusión, una persona te golpee".

La importancia de los rastros en las desapariciones

Huelva no es una de las provincias españolas más relevantes en lo que a desapariciones se refiere, aunque sí que suele notificarse "alguna a lo largo del año". En estos casos, explican desde la Policía Nacional, "abordamos la operación con el núcleo más cercano -familiares y amigos-, que son los que te dan datos de los que puedes tirar, como el vehículo, el número de teléfono para la localización GPS o los lugares con los que más vinculación tienen o más frecuentan", además de otras cuestiones como, "por ejemplo, si han tenido alguna conducta suicida anterior". "Hay que tener en cuenta que a ellos les interesa aportar lo máximo posible para dar con el ser querido desaparecido", añaden, antes de poner de manifiesto que los agentes se nutren también de otras fuentes abiertas como las redes sociales.

Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva.
Agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva. / Alberto Domínguez

Pese a ello, no siempre es sencillo dar con el paradero del desaparecido, "pues hay casos en los que una persona desaparece sin vehículo, sin móvil o sin una tarjeta de crédito... sin nada que deje un rastro". De hecho, "si te vas sin nada y sin tener contacto con nadie puede ser una pista de que la persona no aparecerá hasta que ella lo decida, pudiendo darse el caso también de personas que quieren cambiar de vida y, cuando las encontramos, nos digan que lo que quieren es cortar relación con esa parte anterior de su vida" y, por ende, "nos vemos obligados a informar de su localización a la familia, así como de su decisión de seguir su vida en otro punto".

La Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional de Huelva es un claro ejemplo de dedicación y perseverancia. Cada caso, sin importar su magnitud o complejidad, es tratado con la misma seriedad y compromiso, garantizando que la justicia llegue a quienes la necesitan. A través de un trabajo constante, paciente y minucioso, los agentes de esta unidad no solo luchan contra los delitos, sino también contra las dificultades inherentes a cada investigación. Un esfuerzo incesante que asegura que Huelva siga siendo un lugar más seguro, donde los delitos, tarde o temprano, no quedan impunes.

stats