Lo de Alemania

Envío

27 de febrero 2025 - 03:05

El protagonismo de Alemania en Europa hace que sus procesos electorales hayan merecido siempre una gran atención por parte de nuestros medios y se sigan con arrobo por quienes la consideran en casi todo un ejemplo a imitar. Eso explica que los movimientos telúricos que se están produciendo en la sociedad alemana, y que han empezado a reflejarse vivamente en estas últimas elecciones, hayan causado tanto desasosiego en quienes creen que las cosas no debieran cambiar nada, aun a riesgo de que ello nos aboque a mayores convulsiones futuras.

Ha impactado mucho el mapa que muestra al país dividido, siguiendo la frontera exacta entre las dos Alemanias de la Guerra Fría, entre los länder en los que la CDU ha sido mayoritaria y aquellos en los que ha predominado el voto a AfD. Como toda simplificación, la imagen es bastante engañosa y sólo adquiriría valor prospectivo si se acompañara de la que mostrara qué partido ha quedado segundo en cada circunscripción, pues eso sí daría, unido al primero, una idea más nítida de lo que en realidad está pasando, que no es otra cosa, como en toda Europa, que un impresionante giro de la opinión pública hacia la derecha. En el este y en el oeste.

Electomanía, una página especializada en demoscopia política, ha publicado un informe llamado Alemania: unas elecciones con múltiples brechas electorales que es un verdadero festín para los amantes de los detalles sorprendentes y curiosos: más allá de la publicitada preferencia por AfD de los desfavorecidos económicamente en todo el país, cabe resaltar que es mayoritaria entre los electores de entre 25 y 45 años y sólo cede ante la neocomunista Die Linke entre los de 18 a 24. Los mayores han votado masivamente por la CDU, llegando al 43% entre los de 70 años o más. Coherentemente, los pensionistas, aunque también los autónomos, han preferido a los democristianos, mientras los trabajadores, con gran diferencia, a AfD, y los empleados se han repartido entre ambos. El voto femenino es preferentemente de izquierdas, el rural y de las ciudades pequeñas y medianas es abrumadoramente de derecha. Y un detalle, entre otros, que a algunos escandalizará y a otros divertirá: el voto gay parece que ha ido, con fuerte concentración cercana al 40%, a la AfD. La fuente en este caso es la encuesta realizada por una frecuentada página de citas, sobre nada menos que 60.000 usuarios. Me parece la más creíble.

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