La tribuna
El asombroso aviso de Pedro Sánchez
La tribuna
De los creadores de “No pactes con el PP” llega ahora “No pactes con la Ultraderecha”. La cosa tiene su gracia. En diciembre de 2003 los representantes del Partido de los Socialistas de Cataluña, de Izquierda Republicana de Cataluña y de los Comunistas de Cataluña firmaron un acuerdo para formar un gobierno tripartito en su Comunidad Autónoma (ellos la llamaban “una nación socialmente avanzada”). Uno de los tres firmantes era el heroico Carod-Rovira, que un año después acordó en Perpiñán con los terroristas vascos que ETA no cometiese atentados en Cataluña, sin poner ninguna condición respecto de lo que hicieran en resto de España (que ellos llamaban el Estado). Donde sí había una condición peculiar era en el pacto tripartito, concretado en el Salón del Tinell de Barcelona, para hacerse con la Generalidad: los firmantes se comprometían a no llegar a ningún acuerdo con el Partido Popular ni en Cataluña, ni en el Estado, por usar su deplorable jerga. Pues bien, los herederos directos de aquel excluyente pacto tienen ahora el coraje de pedirle al PP que no pacte con Vox. Y lo dicen en la misma fecha que han acordado asumir 18.000 millones de euros de la deuda generada por sus aliados en Cataluña y están a punto de acordar la cesión del control de la inmigración con el presidente de Juntos por Cataluña, el señor Puigdemont, prófugo de la justicia española. Asombrosamente, las negociaciones con ese partido catalán están supervisadas por un ciudadano salvadoreño, en cuyas manos han dejado la gobernabilidad de España (perdón, del Estado). El asombro no para de crecer cuando uno recuerda que estos herederos del Pacto del Tinell fueron los mismos que, ante la posibilidad de llegar a algún acuerdo con el PP en la etapa de Rajoy, inventaron el lema “No es No” y también “¿Qué parte No has entendido del No?”. Y los mismos que aseguraron, antes de las elecciones, que no pactarían con los comunistas, ni con los separatistas y, al día siguiente de las elecciones, no solo pactaron con ellos, sino que los indultaron, eliminaron del Código Penal el delito de sedición, rebajaron el de malversación y, finalmente, les concedieron una amnistía posiblemente inconstitucional. La cosa tiene miga. Los mismos que idearon un muro para impedir que el PP pactase con nadie y, si fuese posible, no gobernase en ningún sitio, tienen los arrestos de pedirle al PP que no pacte con Vox. De ese modo no nos dejan ninguna posibilidad a los que habíamos especulado con la posibilidad de establecer un gran pacto a la alemana entre el PSOE y el PP para defender a los españoles del acoso separatista y afrontar la crisis internacional abierta por Trump. En realidad, son los dirigentes sanchistas los que nunca han tenido la menor voluntad de gobernar con los populares. De ahí que el asombro vaya transformándose en algo parecido a la indignación cuando uno los oye recomendar al PP que imite a sus homólogos alemanes y, en vez de pactar con Vox, les aplique un cordón sanitario, justo lo que ellos han hecho con el PP en España. Lo que tampoco dicen estos grandes defensores de la democracia es que los dirigentes conservadores y democristianos alemanes van a gobernar gracias al apoyo que van a ofrecerles los socialistas, exactamente lo contrario de lo que ellos hicieron aquí en las pasadas elecciones. Aquel inolvidable “’¡Somos más!” con el que el presidente Sánchez celebró la derrota del PSOE anunciaba que iban a pactar con todo el arco parlamentario, excepto Vox, para evitar que gobernase el PP, que había obtenido más votos y más escaños que ellos. Pues bien, los socialistas alemanes, incomparablemente menos sectarios que los españoles, no han gritado ¡Somos más! al quedar en tercer lugar, sino “’¡Somos menos!”. Y, coherentes, se han apresurado a apoyar a los ganadores. Eso se llama visión de Estado; lo de aquí se llama Sectarismo.
Y también tiene su gracia lo de Vox. Se ponen sus líderes a apoyar a Putin, se oponen a la Unión Europea y ordenan a sus consejeros autonómicos que abandonen los gobiernos que habían formado con el PP. Y tras todo eso se preguntan si el PP pactará con el PSOE en las próximas elecciones. Al parecer ignoran que los socialistas no tienen la menor intención de pactar con el PP, ni siquiera si quedasen por debajo de Vox en las elecciones, lo que no creo que ocurra.
¿No dan ganas de refugiarse en Volt, un partidito europeo que pinta muy poco, pero, al menos, ofrece ideas novedosas y todavía no ha sido alcanzado por la corrupción? Si me quedan ganas, lo mismo me da por relatar en un próximo artículo su programa en materia de organización territorial. Muy sugerente.
También te puede interesar
La tribuna
El asombroso aviso de Pedro Sánchez
La tribuna
La necesidad de concertar el Bachillerato
La tribuna
¿Europa llorona?
La tribuna
Ignacio F. Garmendia
El Sur revisitado
Lo último