Clarinera de lirio y clavel
Temporada taurina 2025
David Ramírez, Alfonso Morales y Cristóbal de Lara se van a hombros en Beas.
Dos vueltas al ruedo para la brava novillada de Hato Blanco.

Dice así hacia su Virgen una de las citas del pasodoble a Beas. Clarinera de lirio y clavel …. Y sí, fue tarde de lirio y clavel sobre el ruedo. El morado lirio del esfuerzo ante la casta y bravura de cinco erales bien criados. El rojo del clavel del éxito: el de tres novilleros a hombros después de muy buenas cosas sobre el albero.
Cincuenta años solventados del tirón. Cincuenta años no son nada comparados con la fuerza que ayer tuvo ese espectáculo de novillos y novilleros frente a unas gradas llenas de público expectante en Beas que tuvo además la sensibilidad y el detallazo de premiar a un hombre del toro de toda la vida : Miguel Conde.
Hace ya cincuenta años él fue uno de los dos onubenses de aquel cartel de festival agosteño. El otro, el fallecido Urbano Corbacho.
Queda casi ruin hablar de triunfadores en una tarde de dos vueltas al ruedo a sendos novillos, orejas por parejas y una sensación de euforia. Pero aunque sea por esa rendija 'del casi ruin', tiene que escaparse la crónica para hablar de meritos frente a los bravos de Hato Blanco.
¿Para qué andarse por las ramas?. El día de toros en Beas tiene un rotundo triunfador. Se llama David Ramírez porque gracias a él, a la fuerza con la que ha llenado a la afición de este pueblo, a la corte de incondicionales que le apoyan y a que su andadura por el camino del toreo se perfila y acrecienta con oficio y las mismas buenas maneras que siempre mostró de inicio son las causas de que después de todo este tiempo se hayan anunciado toros en Beas. Sustancialmente porque Beas tiene un torero.
Si hablamos de triunfo, David consiguió mucho antes del paseíllo, el suyo. Después está lo de la plaza. El afán, la determinación, la tozudez por no desanimarse porque un eral no hace suya la pelea y cuesta hilvanar todo un poco más. Hasta en eso David Ramírez supo argumentar con temple y madurez una lidia que terminó por hacer quedarse al novillo y embestir con regularidad. Torear no es solo pegar pases sino ponerse de acuerdo con el oponente. Valiosa la capacidad de ver todas esas cosas. También lucir y transmitir sin que ningún argumento de falta de raza se llevase la tarde al garete.
Tuvo mucho que torear la interesante novillada de Hato Blanco. También presentación. No es algo al uso. Por eso lo valoro y a ver si el nuevo reglamento andaluz se lleva al estercolero tanta pelea desigual sobre el albero.
Costó cerrar la faena a Antonio Santana con el eral de menos clase y más violencia del encierro. Había cortado en banderillas por sendos pitones y estar frente a él no era ni mínimamente apetecible. No terminó de remontar nunca la faena y la espada tampoco ayudó en la frialdad de abrir festejo. El ‘quite del perdón’ ante el quinto tuvo empaque y brillantez.
Tuvo temperamento el segundo. Violento en los primeros embroques el eral, Juan Moreno tuvo arrestos suficientes para aguantarle esos primeros compases. Llevaba dentro fijeza y clase y cuando Moreno le puso de verdad los trastos por delante este metió la cara abajo con convicción. Lo de la espada para firmar lo que hubo de bueno le queda para septiembre.
El cuarto fue un buen novillo. Más encastado que bravo, lo que lució le lo sacó a fuerza de mucho mérito la templanza que tuvo la faena del jienense Alfonso Morales. Virtud de ligazón y buenas hechuras al correr la mano. Mejor con la diestra, sí, pero en toda su extensión saca a flote una belleza estética a veces impropia en gente de tan poco recorrido en la profesión. Tiene además la virtud de la serenidad; de pensar ante el eral. Grata impresión en un triunfo muy legítimo remarcado rotundamente con la espada.
La cajita del ganado tenía un bombón y éste se lo llevó en el plato el villalbero Cristóbal de Lara. Un ‘Mon cheri’ relleno de nobleza, fijeza y bravura aportadas a una faena larga, bonita, siempre a más y con mucha estética y calidad en el embroque. Pasional éste último acto de la tarde con el joven novillero jaleado con fuerza desde el tendido. No podrá entonar aquello de ‘fiel espada triunfadora’, pero a pesar de los dos avisos el recuerdo de una faena de muchas cosas buenas le terminó aupando a la Puerta Grande final. Esa misma puerta que se ganó Beas apoyando una tarde de toros que reinicia muchas cosas.
Ficha técnica
Plaza de toros portátil en Beas.
GANADERÍA:
Se lidiaron cinco erales de Hato Blanco, bien presentados, bravos y encastados. Aplaudido el segundo en el arrastre; vuelta para los lidiados en quinto y sexto lugar. Rajado el tercero.
ACTUANTES:
Antonio Santana: Vuelta al ruedo.
Juan Moreno: silencio tras aviso.
David Ramírez: dos orejas.
Alfonso Morales: dos orejas.
Cristóbal de Lara: dos orejas tras dos avisos.
INCIDENCIAS:
Lleno en los tendidos en tarde de calor.
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