Pelea: La palabra que enfrenta a Joaquín y Susana Saborido en la recta final de su viaje a EEUU
La familia del ex futbolista bética cierra su 'docu reality' en Antena 3
El Capitán en América culmina su viaje por EEUU con buenos datos de audiencia. Y con la sensación de que, efectivamente, Joaquín tiene una familia que nos representa a todos: que vive con ilusión los viajes pero que en cualquier momento aparecen enfados sin importancia en el que se descargan las tensiones entre los miembros de ese núcleo.
El formato de los miércoles en Antena 3 ha seguido las aventuras de Joaquín Sánchez y su familia por tierras estadounidenses. Un 'road trip' junto a su esposa, Susana Saborido, y sus hijas Daniela y Salma. Ocho episodios de vivencias por las profunidades yanquis entre risas, emociones y reflexiones, con unas hijas que han dado todo un estirón y son las que han salvado a la familia cuando había que comunicarse en inglés.
Los Sánches Sáborido han recorrido más de 3.000 kilómetros a través de California, Arizona, Utah y Nevada. En Las Vegas el matrimonio renovó el miércoles anterior los votos de su boda en la capilla más popular de Elvis en la capital del juego. Esta boda televisiva llegaba días antes de que en Ten, en Ni que fuéramos, se desvelara la filtración de unos supuestos mensajes que intercambiaron Claudia Bavel, de OnlyFans, y el ex futbolista, tonteando por tener una cita en Barcelona. La respuesta de Saborido, este lunes, fue una foto besándose con su marido en el que refrendaba su confianza y cariño.
Aunque en este capítulo por lugares de temperaturas extremas de Capitán en América confirmó que con el agotamiento afloran los nervios. La familia estuvo en el Valle de la Muerte, el desierto de calor letal, rondando los 50 grados, y a continuación partió hacia el parque de Yosemite, con su verdor desbordante y sus poblaciones de osos.
La familia discutió durante el montaje de la tienda de campaña, imposible entre varillas y fundas. Una labor que requiere su paciencia y pericia, de la que en ese momento faltaban a Joaquín y su mujer. Saborido perdió los nervios cuando su marido decía "caseta de campaña". Que no, que se dice "tienda". Lo que se tradujo en un aumento de la crispación entre ambos. El de El Puerto razonó, allá en su localidad dicen "caseta" y a Susana se le iban los nervios con la palabrita mientras levantaban el lugar de pernoctación. Finalmente se montó (presumiblemente con ayuda externa del equipo).
Entre caseta y tienda. con pelea, Susana recordó que la primera vez que hizo camping con sus amigas fue precisamente en El Puerto, en el recinto Las Dunas, apenas a doscientos metros de la casa de Joaquín (en la barriada de Fermesa). Por entonces no se conocían y fue cuando, sin saberlo, estuvieron más cerca antes de que fueran presentados.
Pese a este recuerdo, que les une con cariño, pero vistos los inconvenientes, el bético y su esposa lo tienen claro: no harán camping nunca más en su vida.
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